-¿Nuevo modelo de licitación publica¿ Juan Guil (09/2016)

El Periódico de Cataluña publicó una propuesta que ITC, (Instituto de Tecnología de la Construcción), al gobierno de la Generalitat para crear un nuevo modelo de licitación pública, para reducir los costos y evitar la picaresca según los titulares del Periódico. El ahorro vendría por la implantación del sistema BIM, que permite un mayor control y visualización digital en 3D del proyecto y el seguimiento de la obra, afirmando que llevaría al 20-30% de reducción de los costos.

La implantación de este sistema me parece interesante, pero donde está mi preocupación, por eso este artículo, es el uso que se quiere hacer de este sistema de visión digita y seguimiento del proyecto y la obra, en manos privadas, con la teoría de la cooperación entre constructoras y Administración Pública, proponen que en la elaboración del anteproyecto ya se adjudicaría la licitación a una o varias constructoras.

Mi experiencia en los 4 años que estuve en el Consejo de Administración de Vimusa (2004-2007), y con anterioridad en CCOO donde también estuve en el consejo de administración de la Cooperativa Habitatge-entorn (1996-1999), me ha servido para conocer diferentes visiones de las formas de gestión en la construcción de viviendas para las clases populares, que ha permitido el acceso a las viviendas. Son miles de personas las que disfrutan de una vivienda de esas características, yo mismo soy uno de ellos, al disponer de una vivienda en plaza España, las primeras realizadas en Sabadell por el gobierno de Toni Farrés, donde vivo desde hace más de 30 años.

Ambas formas de gestión me sirven para impulsar la construcción de vivienda dirigida a las y los trabajadores con ingresos medios y bajos, para quienes van destinadas estas viviendas. Sobre la licitación y control del gasto y el proceso me sirve el que había en Vimusa, que se creó durante la etapa del gobierno Toni Farrés, porque posteriormente el gobierno de Manuel Bustos cambió el sistema de composición y de licitación.

La cooperativa que puso en marcha CCOO en Sabadell realizó una promoción de 263 viviendas en Can Llong tuve la oportunidad de poner la primera piedra junto con Tony Farres en Enero del 1999 como secretario General de CCOO del V.Occ., y utilizaba un sistema mixto de control a través de la presencia de organizaciones territoriales en el consejo de Administración, y el de los cooperativistas a través de las asambleas. En el caso de Vimusa, el sistema de adjudicación estaba en base a unos criterios definidos: se excluían las que presupuestaban en la banda alta y la baja, los más caros y los más baratos, después una a una se analizaban hasta la decisión final que siempre se tomaba por unanimidad dicha adjudicación. Y era en el consejo de administración de Vimusa,  donde se tomaba la decisión por todos sus miembros, que estaban en representación de las fuerzas políticas presentes en el Ayuntamiento y las organizaciones sociales de la ciudad, así como los representantes de los grupos municipales, como era mi caso.

Lo novedoso del consejo de administración de Vimusa, es que los representantes de los grupos municipales tenían voz, pero no voto, la decisión la tomaban los representantes de las fuerzas políticas y sociales presentes en el Ayuntamiento, eran quienes votaban y firmaban las actas de los acuerdos. El sistema de voto, es decir, quién decide tiene una gran importancia, eso evitaba que la toma de decisiones no estuviera contagiada por los vicios e influencias que suelen darse en las administraciones públicas, cuando se está demasiado tiempo en ellas. Yo estuve las dos legislaturas, lo que marca el código ético de EUiA, la primera como Entesa per Sabadell y la segunda como Coalición ICV-EUIA. En la siguiente legislatura (2007-2011), el gobierno de Bustos suprimió la presencia de los representantes de las fuerzas políticas y sociales, componiéndose un consejo de administración donde los representantes del gobierno y los grupos municipales monopolizaban las decisiones. Excluyéndose el control y la participación externa en la toma de decisiones.

 Por ello ampliar los mecanismos de control, transparencia y participación son imprescindibles. Ahora se hace una propuesta a la Generalitat donde se utiliza la corrupción como excusa para cambiar las formas de adjudicar los proyectos y donde el peso de las constructoras juegue un papel decisivo en la adjudicación de las obras, cuando las causas principales de la existencia de la corrupción está en los corruptores,  a quienes se le adjudican contratas públicas, en muchos casos millonarias de donde salen los sobornos, pago de favores y financiación de partidos ligados a intereses económicos.

Ahora lo público no construye vivienda por el stock existente, pero ya están haciendo el diseño para decidir como adjudicar los proyectos cuando cambie la situación del mercado de la vivienda, que ha empezado a mejorar. La sociedad que vivimos llamada economía de mercado, es un sistema basado en el enriquecimiento de unos pocos a costa de la mayoría, y esta minoría utiliza cualquier medio para obtener beneficios. Por lo tanto, esperemos que el gobierno de la Generalitat rechace esta propuesta del Instituto Tecnológico de la construcción, donde, ni los sindicatos y fuerzas que representan intereses de las clases populares pinta nada, todo lo contrario. Se debe poner en marcha instrumentos de control, participación y transparencia, tanto interna como externas son antídotos necesarios para reducir al mínimo las posibilidades de la corrupción.