El papel sociopolítico del sindicalismo (29/11/2016)

Juan Guil

Los sindicatos hoy como ayer son el instrumento principal que tiene la clase trabajadora. La situación social y laboral que hoy se padece durara en el tiempo. Las crisis anteriores a esta, eran diferente, eran crisis clásica del capitalismo que duraban dos o tres de años. Los costos que suponía para la clase trabajadora no tenía comparación en la situación que vivimos actualmente.

Es evidente que no estamos ante una crisis cíclica, si no ante una crisis provocada por el gran capital, para privatizar los recursos públicos, pensiones, sanidad, educación, empresas públicas, dependencia, etc. Además, reducir los derechos laborales y sociales. Desmontan progresivamente el estado de bienestar existente. Para imponer estas medidas en el tiempo, necesita un paro estructural alto y de manera permanente, para disponer de mano de obra barata y sumisa, y debilitar la fuerza de los sindicatos de clase como elemento central.

Debemos ser consiente de los tiempos que vivimos, y de lo mal que lo está pasando mucha gente. Una familia, si solo ingresa un salario vive en la pobreza y si además paga un alquiler o una hipoteca vivirá en la miseria si no tiene ayudas públicas. Esta es precisamente la diferencia entre esta crisis actual y las anteriores. Recuerdo tasas de paro en la comarca de hasta el 24 % en alguna crisis, con el derecho al desempleo que duraba 18-24 meses y los planes empleos comunitarios, se aguantaba bien en esos años que duraban las crisis, es evidente que había colectivos igualmente que lo pasándolo mal. Entonces no había el endeudamiento con las hipotecas actuales y los alquileres tan caro en comparación al salario que es percibe.

 El movimiento obrero, la clase trabajadora fue artífice de las conquistas del periodo de la transición, luchas, huelgas y manifestaciones hicieron posible los avances, que hoy la derecha nos esta arrebatado.

Desde la caída del bloque del Este, el capitalismo vuelve a sus esencias mas deprevadora, sobreexplotando a la clase trabajadora, eliminado progresivamente todas las conquistas que se consiguieron, y desmantelando todo el estado de bienestar si no lo impedimos.  La realidad de hoy es otra, todo ha cambiado, y el papel del sindicalismo de clase sigue siendo tan necesario como antes, porque sin el protagonismo de la clase trabajadora, los cambios no vendrán, y continuara la ofensiva neoliberal con más recortes y preparándose para dar el asalto al sistema público de pensiones, con un PP en el gobierno fortalecido, gracias a la Gestora del  PSOE y Ciudadanos.

CCOO ha realizado un proceso de asambleas abiertas para reflexión y conocer la opinión externa del sindicato participaron, más de 7.000 personas.  Las conclusiones de este proceso se podrán en marcha en el proceso congresual ya iniciado. Esta decisión es esperanzadora, debe suponer recuperar el carácter socio-político del sindicato, trabajar con los movimientos sociales hoy existente en ciudades y pueblos, gran parte de ellos afiliados o ex afiliados a CCOO que fueron protagonistas de los conflictos y movilizaciones de etapas anteriores, de la cual me considero parte de ella.

Se debe promover desde el sindicalismo de clase, instrumentos unitarios en ciudades y pueblos. Promover la constitución de plataformas reivindicativa, e para impulsar lo más novedoso que tuvo el sindicalismo de CCOO en la transición democrático, su práctica socio-política.

CCOO, es el principal sindicato en representación y fuerza sindical organizada en el centro de trabajo. Debe ser el motor de este nuevo proceso, que es el compromiso que ha adquirido. Los tiempos que vivimos necesita de un mayor compromiso de los sindicatos de clase y un compromiso mayor frente al neoliberalismo y sus consecuencias. Ese cambio es imprescindible para hacer frente a los problemas actuales y abrir las esperanzas del cambio. La cultura unitaria que en política son la confluencia, en lo problemas sociales, la pobreza, la falta de vivienda, del desempleo etc. deben ser la relación entre los movimientos sociales y el sindicalismo de clase. La respuesta debe ser unitaria, confluir en este terreno ceder protagonismo a lo unitario frente al corporativismo y la dispersión de protestas, que a la hora de la verdad no inciden en nada, si estas no tienen fuerte incidencia en la sociedad y entre los sectores que más sufre las consecuencias de las políticas neoliberales.

CCOO ha dado un paso importante, ahora toca vencer las resistencias que siempre se dan en estos casos y anteponer el protagonismo del sindicato para este sea el mejor instrumento para la defensa del interés que representa a los protagonismos personales. El desarrollo de los acuerdos de la asamblea abierta, supone recuperar un sindicato participativo, reivindicativo y socio-político y unitario que son sus sellas de identidad. CCOO en Sabadell y comarca debe estar presente como estuvo en las épocas anteriores, en beneficio de la clase trabajadora y clases populares, debe estar con fuerza y sin complejos, formado parte de las demandas ciudadanas, eso es lo que muchos protagonicemos y hoy echamos de menos.