-Servicios públicos e interés general (1-4-2017) Juan Guil

Sin duda alguna el empleo público es el más seguro, aunque sea una empresa privada que realiza una función pública. La legislación ampara el mantenimiento de los puestos de trabajo, pero todo está cambiando y es normal que l@s trabajador@s de SMATSA estén preocupad@s, como los de otras empresas

En Terrassa La empresa que tenía adjudicada la recogida de basura y la limpieza viaria en el 1985, se llamaba Cemesa. Una empresa acostumbrada a enriquecerse de manera fácil con lo público, la dictadura franquista lo facilitaba a las empresas que formaban parte del entramado de la dictadura. En este caso pagaba las nóminas cuando quería, no pagaba seguridad social, ni hacienda, creando serios problemas a los trabajadores que se jubilaban o tenían que acogerse a una invalidez. Las negociaciones del convenio se convertían en huelga y conflictos continuos por la actitud de la empresa de no negociar. CCOO con los trabajadores exigió al ayuntamiento de Terrassa, gobernado por el PSC, la municipalización del servicio durante la negociación con el ayuntamiento se llegó al  acuerdo de crear una sociedad anónima municipal, una empresa pública 100% que gestiona el servicio desde hace más 30 años, con mejores resultados.

La primera legislatura del gobierno con Tony Farrés, la economía del ayuntamiento después del gobierno franquista de Sabadell era ruinosa. Al principio el único servicio que hacia la empresa, era la recogida de basura, posteriormente se puso en marcha la limpieza viaria con salarios muy bajos de estos trabajadores, lo que generó en 1.984 una huelga que duró una semana. A partir de ese conflicto la situación fue mejorando y hoy los trabajadores de SMATSA tienen un buen convenio por su lucha que siempre encabezó CCOO.

La situación actual es otra, el gobierno de la ciudad tiene un programa no solo de gestión de lo existente, es trasformador, lo que supone municipalizar para impedir que se haga negocio con los recursos públicos. Estos procesos son complejos, hay que hacerlo con la mayor participación, transparencia e información. Para que este proceso tenga éxito, debe consensuarse con el comité de empresa, los sindicatos que lo componen y las los trabajadores, que vean que  es lo mejor para ellos y para la ciudad.

No es suficiente la palabra, se les debe dar la información por escrito garantizando que en la decisión que tome el ayuntamiento, se mantendrán los empleo y los derechos de su convenio colectivo. Con ello evitaremos que nadie desde fuera o dentro de empresa, pueda utilizar a los trabajadores en contra del ayuntamiento. Como ya pasó en otros casos.

Es imprescindible, el compromiso de todos y especialmente de los sindicatos, aunque algunos no todos tengan la cultura sindical de trabajo unitario, para dar respuesta a los problemas hay que dar alternativas, solo desde la unidad de los trabajadores se consiguen avances y conquistas en las empresas y fuera. Por ello es necesario la confianza entre los sindicatos que están representados en la empresa.  Descalificar como hizo un cargo de CGT de Sabadell, en un medio un medio local de comunicación, acusando a CCOO y sus delegados de plegarse a la empresa, no es el camino, cuando la trayectoria de CCOO en la empresa es ejemplar en tiempos pasados y presentes.

Los tiempos actuales son otros, necesitan más cooperación, más trabajo en común que es lo quieren los trabajadores y es la mejor forma de defenderlos. Y un gobierno local que sea capaz de sumar y aglutinar, dar alternativas viables, para ello necesita construir el mayor apoyo y consenso en la ciudad, entre aquellos que defendemos el bien común, y que los recursos públicos no se han fuente de enriquecimiento personal.