Acabar con la contratación fraudulenta

Juan Guil                       

La precariedad afecta a más de 4 millones de puestos de trabajo, que se realizan más de 15 millones de contratos al año en todo el estado. Más de la mitad son por horas, días, semanas, personas que entran y salen del marcado de trabajo. Las ETT controlan el 25 % de los contratos temporales.

Las mujeres y los jóvenes son el colectivo más castigado por la crisis, mientras existe el mayor fraude en la contratación de toda la historia de esta democracia gracias a la reforma laboral del PP, aunque hay que recordar al padre de la precariedad, Felipe González, su gobierno introdujo una modificación en el estatuto de los trabajadores en el año 1.984, legalizando los contratos temporales. Posteriormente legalizaron las ETT.

Los sindicatos desde entonces, tienen un frente más de trabajo y actividad, luchar contra el fraude en la contratación. La precariedad del empleo se convirtió en uno de los principales problemas del movimiento sindical, desde hace más de tres décadas, que introdujo en las empresas un factor que reducía la capacidad de intervención y fuerza sindical.

Hoy como ayer depende de la fuerza y capacidad de intervención de los sindicatos, que esta situación mejore o empeore, fortalece los sindicatos es imprescindible para ello. Hay que aumentar el nivel de actuación frente al crecimiento continuo de bolsas de fraude. Hemos de pasar a la ofensiva y trasladar el problema a nivel público a través de los medios de comunicación, promoviendo campañas de denuncias ante la inspección de trabajo para presionar a los empresarios que abusan de la situación, y sepan que cualquier día tendrán problemas serios por los abusos que hace en el terreno laboral. Debe emplazarse al gobierno de la Generalitat como administración responsable con todas las competencias, para que actúe en lo que depende del gobierno de la Generalitat.

Ante la situación actual y la ofensiva neoliberal, solo desde posiciones de fuerza podremos recuperar derechos. EL capital hace fraude fiscal, utiliza cualquier medio, para aumentar sus beneficios, especialmente los del IBEX-35. Todo ello demuestra la existencia de empresarios insaciables, cuanto más ganan más quieren, acumular riquezas es su único fin. La posición patronal con la reforma laboral del PP y quienes les apoyan en el parlamento, han roto las vías de concertación con los sindicatos imponiendo las políticas de más recortes, menos derechos, perdida de salario, aumento de la precariedad, mantener y ampliar una reforma laboral que da todo el poder a los empresarios.  

El volumen del paro y la precariedad es la base principal del abuso empresarial, y de la pérdida de fuerza de los sindicatos. el trabajador ante el temor a perder el empleo, antepone el medio de subsistencia a reclaman sus derechos.  12 millones de personas entre desempleados, precarios y trabajo parcial, sufren esta situación él y su familia. En

Las administraciones son las que tienen las competencias para vigilar la legalidad. Si esta no actúa se convierte en cómplices. hay ejemplos de cómo actuar. En Baleares el consejero de empleo que fue inspector de trabajo, considerar que la mayoría de los contratos temporales son en fraude de ley, ha puesto en marcha una campaña en Baleares, donde los resultados demuestra los altos volúmenes de fraude. Casi dos tercios de la visita a empresas donde intervinieron 32 inspectores de trabajo, había fraude en la contratación. Consiguieron que más 8.000 mil contratos se hicieran fijos, y otros 10.000 lo fueron por el efecto disuasorios.

En Catalunya el gobierno actual debería tomar no hace nada ante tanta ilegalidad laboral como hay en Cataluña lo contrario lo convierten en cómplice de ello y de echo en aliados de esta patronal y este gobierno que está llevando a parte los trabajadores a las condiciones de trabajo de principio siglo XIX

Ex secretario general de las CCOO Vallés Occ.

09/05/2017