Derogar la reforma de las pensiones del 2013 ( Juan Guil)

La ley impuesta por la mayoría parlamentaria del PP en 2013, llamada factor de sostenibilidad y revalorización de las pensiones, es la reducción de estas, la pérdida de poder adquisitivo las pensiones actuales, en los 3 años que se aplicó, se redujeron en torno al 4 %. Esta ley vincula la subida de las pensiones al ingreso de cotizaciones, que continua con déficit, por la reducción salarial, la precariedad, el incremento de contratos parciales, el exceso de horas ni reconocidas ni pagadas y, sobre todo, la rebaja de cotizaciones incluido las empresas con grandes beneficios. De 2014 a 2017 el gobierno del PP con su mayoría absoluta impuso subidas del 0,25%, la aplicación del factor sostenible se impondrá a actuales y nuevos pensionistas, que han aplazado la aplicación, como máximo hasta 2023.

Esta Ley la hicieron para reducir las pensiones, utilizando el crecimiento de esperanza de vida, la deuda del estado, el PIB, el techo de gasto etc. una Ley extensa que permite diferentes interpretaciones, su aplicación será el golpe más duro a las pensiones públicas, puesto en marcha en todo el periodo democrático.

El pacto PSOE UNIDOS-PODEMOS, comprometía al actual gobierno a derogarla, por nefasta para los pensionistas. La ley se aprobó solo con los votos del PP, en 2015 el PP perdió la mayoría absoluta y apareció Ciudadanos que decía ser de centro y socialdemócrata, apoyó la aplicación de la ley, subiendo el 0,25%, sostuvo al gobierno del PP apoyando todas las medidas, políticas neoliberales muy duras, concretadas en la continuidad de recortes y la austeridad.

Fruto del pacto Unidos-Podemos, PSOE, se han puesto en marcha algunas medidas, la más importante la subida del salario mínimo a 900 euros, pero el gobierno ha incumplido el pacto que tenía con los sindicatos CCOO y UGT y con Unidos-Podemos, sobre la derogación de los efectos más negativos de la reforma laboral y la Ley de pensiones del 2013. Estas son las medidas de mayor calado, que perjudican los intereses de los grandes empresarios del IBEX-35, por eso la patronal CEOE, se opone a cualquier modificación de la reforma laboral

 Preocupa que PSOE en lugar cumplir lo prometido en campaña electoral y pactado con Unidos-Podemos, eligió el camino fácil, menos comprometido, enviar la Ley del factor de sostenibilidad al pacto de Toledo, discutiéndose junto a otras reformas que hace tiempo se debaten sin acuerdo, la mayor parte perjudiciales para pensionistas. El Pacto de Toledo ha dejado de hacer sus funciones, se ha convertido en una comisión parlamentaria, que utiliza el gobierno de turno, rompiendo el consenso de 1995 la razón de su creación.

Las próximas elecciones generales serán determínate para que cambie la situación. Las medidas tomadas por el PSOE no abordan los problemas de fondo, los bajos impuestos que pagan los ricos, el fraude fiscal, las rebajas fiscales que hizo el PP. El salario mínimo aprobado no afecta al IBEX-35, son grandes empresas donde CCOO y UGT tienen fuerza, y los salarios pactados en convenios colectivos están muy por encima del salario mínimo. Lo que demuestra la influencia de las grandes empresas en el PSOE, las más beneficiadas de las políticas del PP y Ciudadanos.

La influencia de los poderes económico, las directrices económicas y sociales neoliberales emanadas de la Unión Europea, van reduciendo progresivamente el peso del estado del bienestar, reducción de pensiones públicas y fortalecimiento de las privadas. Para que el PSOE rompa con esas políticas, es necesario que las fuerzas del cambio y la transformación como Unidos-Podemos en el estado y en Común-Poden en Catalunya crezcan electoralmente, que dependa de ellas la mayoría parlamentaria en las próximas elecciones.

 Vivimos tiempos difíciles y contradictorios, la derecha y la ultraderecha, PP, Ciudadanos y Vox, son la nueva alianza que rompe toda posibilidad de existencia de políticas progresistas, si llegan a ganar las próximas elecciones, nuestras pensiones estarán en riesgo, impondrán su política, las manifestaciones masivas no son suficientes si no va acompañada del voto aquellos partidos que defienden nuestros intereses. Esta nueva derecha tiene en común ser servidores de los poderes económicos, que acumulan fortunas a costa de empeorar las condiciones de vida de la amplia mayoría de la población. Reducirán derechos y libertades, en Catalunya aumentará los conflictos y empeorará aún más la convivencia, no habrá posibilidad de buscar una salida a la situación que padecemos.

Miembro de Catalunya en Común y EUiA

08/03/2019