Alternativa o capitalismo salvaje (Juan Guil)

Vivimos tiempos complejos, las políticas neoliberales se han impuesto. El mundo vive un conflicto de intereses, los grandes capitalistas se disputan el dominio económico para aumentar sus fortunas. Y en Europa prevalecen esos intereses.

Esta política aplicada por el gobierno del PP provocó una crisis sin precedentes, las políticas de austeridad y recortes, reduciendo considerablemente el estado de bienestar. Vivimos peor que hace 10 años, las urnas del próximo 28 de abril deben llenarse de votos por el cambio que abran esperanzas para todos y todas.

Para hacer frente a esta situación y derrotar esas políticas, son necesarias alternativas frente al neoliberalismo. El triunfo de la derecha y la ultraderecha impondrán una sociedad donde el mercado mandará y las personas serán meros instrumentos. Es necesaria una alternativa que dé esperanzas a las personas confusas y desinformada, por el abuso de los principales medios de comunicación.

La alternativa será posible por la alianza entre fuerzas de izquierda, sindicatos y movimientos sociales, es la vía imprescindible para hacer frente a las agresiones del capital financiero e industrial.

Esta alianza necesita un referente político, una política trasformadora, que movilice la ciudadanía en torno a un proyecto electoral alternativo, este referente está en construcción, no renuncia a agrupar a todas las personas, grupos y partidos a la izquierda del PSOE, que antepongan los intereses colectivos a los personales o nacionales.

Para que esta alternativa sea real hace falta un PSOE en la izquierda, que recupere el carácter socialdemócrata, que no busque aliados de la derecha, que no se supedite a la troika, ni a los grandes empresarios del IBEX-35, que se comprometa con el progreso y el cambio y abandone la supeditación a los poderes económicos y empresariales que manejan la economía y determinan la política.

Desgraciadamente el PSOE se ha situado en el centro, ha quitado de su programa todo lo que pone nerviosos a los grandes intereses empresariales como la derogación de la reforma laboral y de las pensiones del PP en 2013, a hacer una ley que dé seguridad a la subida del IPC de las pensiones. Reformas que prometió derogar en la campaña electoral si llegaba al gobierno.

Mucha gente ha puesto su esperanza en el PSOE para frenar las políticas neoliberales, del capitalismo salvaje. La derrota electoral de esta derecha es prioritaria, condicionando al PSOE desde la izquierda, la fuerza parlamentaria Unidas-Podemos, en Comú-Podem puedan obligar a pactar un programa de gobierno, como el del pacto de su investidura como presidente que recogía estos temas y otros que no ha cumplido. El voto útil puede volver a beneficiarle a costas de las fuerzas del cambio, si estas fuerzas salen debilitadas de las elecciones, servirá de escusa a Pedro Sánchez, para buscar otros aliados que no le condicionen a romper con la élite de las grandes empresas y bancos.

En el próximo parlamento la llave de la mayoría, pueden tenerla Ciudadanos que ha demostrado que es derecha, fiel servidor del gobierno de Rajoy y volverá a ser del PP actual si el gobierno depende de su voto, jugará a pactar con unos otros para asegurar los intereses del gran capital. El juego de Pedro Sánchez de tender la mano a Ciudadanos demuestra que navega en sus decisiones, no abandona las políticas neoliberales y continúa supeditado a los intereses de los poderosos. Para que avance la alternativa que condicione al PSOE a hacer políticas favorables a trabajadores y trabajadoras, pensionistas, desempleados, frenar los abusos empresariales sobre todo a jóvenes y mujeres, hay que apoyar a Unidas Podemos, En Comú-Podem en Catalunya y hacer posible políticas de cambio, que revierta recortes y austeridad, y derogue las leyes causantes de esta situación de pobreza y desigualdad.

Miembro  de Catalunya en Común y del PSUC viu.

05/04/2019