Defender lo público, derechos sociales y empleo.

                                                  Juan Guil (03/05/2020)

El gobierno ha lanzado una propuesta de pacto una vez superada la pandemia, el nombre del pacto es secundario, lo importante serán los contenidos, el objetivo ha de ser la defensa de lo público y el empleo.

La evolución del coronavirus en España, Europa y el mundo, muestra los costos económicos y sociales que tendrá para la humanidad, que será mayor o menor, dependiendo del resultado final. Los datos actuales superan los 3 millones de afectados en el mundo y mas 250.000 muertos

Cuando salgamos de esta situación, habrá cambiado la realidad económica y social en Europa y el mundo, se creará una realidad distinta, dependiendo de la correlación de fuerzas en cada país y de los recursos disponibles. El número de víctimas será superior en los países más pobres, habrá más fallecimientos por hambre, falta de medicamentos y asistencia sanitaria.

 Será muy importante como influirá esta crisis las potencias económicas y militares, EE. UU, China y Rusia. Los datos muestran que EE.UU, con más 1 millón de afectados y más de 65.000 muertos, es la que más se debilita, veremos cómo sale de esta situación. Sería interesante que la potencia militar más influyente, que promueve guerras, invade países y financias golpes de estado, salga debilitada de este proceso, la mayor parte de las víctimas, son pobres, negros y latinos que son parte de la clase trabajadora, que pagará la crisis del coronavirus, seguro que los emigrantes muertos sin papeles son enterrados en fosas comunes y no contabilizados.

Esta pandemia está demostrando el fracaso de la globalización, el dinero y las grandes industrias están en manos de un centenar de multinacionales y super ricos que dominan el planeta, han multiplicado sus riquezas en la última década, a costa del empobrecimiento de la humanidad. Es hora de recuperar el eslogan: otro mundo es posible, si esta crisis debilita las fuerzas imperialistas y la OTAN, se puede abrir un nuevo proceso político, económico y social en todo el planeta, muy necesario por razones humanitarias, y la supervivencia de nuestro planeta, se está acabando con los recursos naturales, que tendrá graves consecuencias para las próximas generaciones.

 Un centenar de multinacionales y grandes empresas controlan la producción y la distribución, parte importante de la producción la hacen en países pobres en condiciones de semi esclavitud. Es el momento de recuperar la relación con la mediana, pequeña y micro-empresas, que también son víctimas. Hemos de buscar alianzas, dirigidas al 99% de la sociedad, para que el 1% que maneja los hilos de la economía y acumula riquezas, deje de hacerlo, para beneficiar a toda la sociedad de la riqueza que es fruto del trabajo, los productos del campo deben ser la base principal del consumo, producidos aquí y distribuidos por cooperativas de quienes lo producen, como hacen en Andalucía con el Aceite, generando mejor distribución de la riqueza, creando más empleo.

 Este proyecto debe sostenerse en un movimiento político y social, que movilice a la ciudadanía progresista, aliados con sectores de la clase media y la pequeña empresa defendiendo la independencia económica y productiva, compatibilizado con la permanencia en la Unión Europea, pero priorizando los intereses del país por encima de otros. Se trataría de crear un movimiento con lo público como centralidad. Participación y movilización deben ser los ejes principales para poner en marcha este proyecto tan necesario para salir de la crisis, creada por la pandemia y el capitalismo salvaje globalizado.

 La izquierda, sindicatos y movimientos sociales, deben dar prioridad a este objetivo, creando apoyos en toda la sociedad. Un pacto solo por arriba puede acabar como los pactos de la Moncloa. Los poderes económicos, las grandes fortunas, la élite empresarial y sus referentes políticos PP y VOX boicotearán el pacto, porque afectará a sus intereses.

Hay que acabar de una vez por todas con el fraude fiscal y las fortunas en los paraísos fiscales, debe ser la mayor fuente de recursos para la recuperación económica, y abrir una nueva etapa en la sociedad donde la economía este al servicio de toda la sociedad.