¿Dependencia cuarta pata del estado del bienestar?(Juan Guil)

En 2.006 el gobierno de Zapatero anunció, la puesta en marcha de la cuarta pata del estado de bienestar, la ley de dependencia, junto con Sanidad, Enseñanza y pensiones conformaba la base de su desarrollo, abarcando los temas más importantes de la sociedad. Esta ley obliga a la atención domiciliaria de personas con deficiencias físicas y psíquicas, que les impide valerse por sí mismo, necesitando la ayuda de otra persona. La propuesta fue bien recibida por la ciudadanía, especialmente mujeres y familias, que tenían personas dependientes a su cargo, los familiares más cercanos, que dedican gran parte de su tiempo al cuidado, de las personas afectadas. La ley era el compromiso de profesionalizar los cuidados, que percibirían ayudas económicas para familiares u otras personas, a cargo del presupuesto del estado y las comunidades autónomas, ambas asumirían el coste económico de la dedicación y pago de la seguridad social, la medida suponía la creación de más 50.000 puestos de trabajo.

La idea fue acogida con entusiasmo, especialmente por las mujeres por ser las cuidadoras principales. La propuesta del gobierno Zapatero fue valiente, se puso en marcha en el periodo que la unión europea, dio un giro al neoliberalismo advirtiendo a los estados miembros de la necesaria de reducción del coste económico del estado de bienestar. Se puso en marcha la iniciativa, pero con presupuesto insuficiente para atender las necesidades, trasladando a las autonomías la gestión y compartir el pago.

Con la crisis de 2.008 la dependencia sufrió recortes de la mano del gobierno de Zapatero. En 2.011 el PP gana las elecciones generales con mayoría absoluta, imponiendo las políticas más reaccionarias de todo el periodo democrático, aplicando las directrices más ultraliberales  de la unión europea basadas en recortes y austeridad, la atención a la dependencia se redujo de forma considerable, se llegó a suspender parte de las ayudas aprobadas por  comunidades autónomas, el incumplimiento de la Ley por el gobierno de España y la Generalitat dejando en el aire, un derecho reconocido por una ley vigente, la cuarta pata del estado de bienestar.

 Esta situación provocada por el PP con el apoyo de CiU, llevó a retrasos de varios años del cobro de la prestación aprobada, desde el inicio del procedimiento. La tardanza en recibir la ayuda a supuesto que en el 2.019 en todo el estado han fallecido 31.000 personas dependientes esperando las ayudas, más de 12.000 en Catalunya, l85 personas diarios y 426 en el estado, en 4 comunidades autónomas la espera es de más 18 meses, entre ellas Catalunya con 576 días, esperando les llegue la tramitación del expediente, mientras parte de las personas mueren en la espera sin que las cuidadoras familiares principalmente, no reciban ni un euro por su dedicación. En 2.020, han sido 25.000 los fallecidos entre enero y mayo, dato preocupante por ser el periodo del coronavirus. El estado y comunidades autónomas se ahorran cada año cantidades importantes, después de 5 años de crecimiento económico, 2.014-2.019, el derecho reconocido por ley de miles de personas mayores  ha sido vulnerado.  

La administración local no puede ser neutral, ante el retraso de las ayudas a los dependientes, debe ser parte activa en la exigencia a la generalidad y al estado para que se cumpla la ley, nuestro ayuntamiento no puede ser pasivo ante esta demanda, tiene la obligación de velar por todos sus ciudadanos y debe intervenir, no puede alegar que no es su competencia, cuando interviene en casi todas las materias que no son de su competencia, el ayuntamiento hace una buena labor en relación a las personas mayores, por ello no entiendo que no intervenga cuando las familias sufren las consecuencias de los retrasos, ni sepamos cuando sabadellense ha fallecido esperando la ayuda economía.

      Defender el derecho a la prestación por dependencia, es defender derechos que afectan a las mujeres por ser las más afectadas por ser ellas las cuidadoras principales, de las personas mayores dependientes, con ello aumenta la desigualdad de las mujeres en la sociedad, es quien carga con las tareas no valoradas, del hogar, los cuidados de hijos, dependientes y nietos, nuestro ayuntamiento se considera  feminista, debería poner más esfuerzo y compromiso en apoyar a las personas que esperan cobrar la dependencia.

      Recursos hay de sobra, solo hay que perseguir el fraude fiscal y a quienes se llevan sus fortunas a paraísos fiscales, han de pagar impuestos según sus beneficios, que no hacen actualmente, de ahí saldrían los recursos necesarios para atender esta y muchas otras necesidades sociales.

09/07/2020